Un choque, por leve que sea, genera nerviosismo. Sin embargo, saber exactamente qué pasos seguir en los primeros minutos puede evitar mayores problemas, agilizar tu reparación y asegurar que tu póliza responda adecuadamente. Mantén la calma y sigue esta guía clara.
- Prioriza la seguridad: Enciende las luces intermitentes y coloca los triángulos de emergencia. Si hay heridos, llama de inmediato a los servicios de emergencia (066).
- No admitas culpas: Intercambia información (nombre, teléfono, datos de la póliza) con el otro conductor, pero nunca declares que fue “tu culpa” en el lugar. La determinación la hace la aseguradora.
- Documenta TODO: Toma fotos y videos amplios del escenario, los daños de ambos vehículos, las placas y, si es posible, testigos.
- Llama a tu aseguradora (o a tu corredor): Reporta el siniestro de inmediato. Si cuentas con el respaldo de un despacho como el nuestro, este es el momento clave: nosotros nos encargamos de la comunicación con la aseguradora, te guiamos en el proceso y gestionamos la logística del taller para que tú solo te enfoques en resolver la situación.
¿Qué NO debes hacer?
- NO firmes acuerdos o documentos que no entiendas completamente.
- NO abandones el lugar del accidente sin haber intercambiado información.
- NO postergues el reporte a tu aseguradora; muchas pólizas tienen un límite de tiempo para hacerlo.



